lunes 9 de marzo de 2009

Imperdible!!! HUMILDAD!!! lo que derrite el corazón de Bhagavan

Charla con Pedda Reddy Garu, el cuidador del Planetario y de Sai Gita
Queridos hermanos y hermanas Sai: He aquí algunos extractos de una entrevista del Grupo de Jóvenes de Hyderabad con Sri Pedda Reddy Garu, ¡un Stita Pragna (persona ecuánime y sabia) en la familia Sai! Uno de nuestros hermanos tuvo la oportunidad de hablar con Pedda Reddy Garu, el cuidador del Planetario y de Sai Gita. Todos deberíamos aprender de esto e incorporarlo en nuestras vidas.

Sairam hermanos y hermanas:
Durante nuestro seva, tuvimos la oportunidad de limpiar un terreno dentro del predio del Instituto, junto al nuevo edificio, para que se pueda labrar esa tierra para el forraje de Sai Gita. La pobre elefanta ha perdido su terreno anterior.
De modo que trabajábamos allí todo el día. También teníamos que cortar las pasturas para Sai Gita. Yo me sentía como un granjero.
Disfrutamos mucho del trabajo. Al atardecer nos sentábamos con Pedda Reddy Garu, el cuidador del Planetario y de Sai Gita. Él nos contó algunas cosas muy sorprendentes. 

Le preguntamos:

P: Cuéntenos cómo llegó usted por primera vez a Swami.
R: Hice mi Maestría en Física (!!!) y vine a Parti por primera vez. Vi a Swami y me convencí instantáneamente de que Él es Dios. No sé por qué.

Después de eso, volví a Parti y decidí quedarme aquí. Mis padres murieron cuando yo estaba estudiando y mis hermanos se ocuparon de mí. En 1965, Swami me llamó para una entrevista. Me dijo en mi primera entrevista que yo nunca me casaría y que me quedaría aquí el resto de mi vida.

P: ¿Qué ocurrió entonces? ¿Se quedó aquí inmediatamente?
R: Sí, me quedé aquí. Pensé que incluso si obtenía aquí un empleo de sereno, valía la pena si lo estaba haciendo para el Señor. Swami me dio trabajo como maestro.
P: ¿Cómo es que se convirtió en el cuidador de Sai Gita entonces?
R: Swami me dijo que me dedicara a enseñar. Estando aquí, como vivía cerca de donde se encontraba Sai Gita, Él me dijo que también la cuidara. Así es como empecé a cuidar a Sai Gita. Después de algún tiempo, construyeron el Planetario y Swami me dijo que también lo cuidara. Me dijo que dejara la enseñanza y cuidara el Planetario, a Sai Gita y la cantina. Me dio una habitación en Prashanti Este. Sri Kutumba Rao estaba a cargo del Ashram en aquellos días. Swami le dijo que me diera una habitación. 

P: Cuéntenos acerca de los primeros años de Sai Gita.
R: Sai Gita estaba muy cerca de Swami en aquel entonces. Su tarea diaria era esperar fuera del Mandir por la mañana, lista con una guirnalda de flores. En cuanto Swami salía del cuarto de entrevistas, ella le colocaba la guirnalda.

Swami era también muy afectuoso con ella y le solía dar de comer frutas deliciosas, etc.
De hecho, Swami sostenía la trompa de Sai Gita en Su axila y la llevaba al cuarto de entrevistas. Un día, ella no pudo pasar más por la puerta y fue la última vez que entró.
Swami solía otorgarle una entrevista cada día durante más de una hora. Me pregunto de qué le hablaría Él.
P: ¿Usted jamás sintió que, siendo una persona tan calificada, Swami le ha dado una tarea muy humilde?

R: No. Yo estaba preparado para ser un sereno, ¿recuerdan? Por lo tanto, esto es mejor que eso. Además, ¿qué importancia tiene el trabajo que uno haga? Yo simplemente decidí permanecer aquí. Mis necesidades son mínimas. Mis gastos mensuales ascienden tan solo a 45 rupias (!!!) 
Y eso es sólo para mi jabón, cepillo y pasta de dientes. Cada tanto, cuando Swami da ropa, yo recibo lo necesario. Eso es todo. Swami me ha dado comida gratuita en la cantina. Por lo tanto, no necesito gastar en nada más.

P:  ¿Usted jamás ha comido fuera de la cantina?
R: No. En los últimos 30 años, jamás he comido en ningún otro lugar. No voy a ningún otro lugar, ni siquiera cuando Swami no está aquí. No me he movido de Parti durante los últimos 26 años (!!!) ¿Qué necesidad puedo tener? Swami se ocupa de cada una de mis necesidades. He sido bendecido con buena salud. Ahora tengo 67 años. Jamás he tenido ningún problema de salud hasta el momento.

P: Es increíble. ¡Usted no se ha movido de Parti? ¿Ni siquiera ha ido a Brindavan?
R: No. Ni siquiera sé qué aspecto tiene.

P: ¿Jamás se sintió abandonado? ¿Nunca sintió que Swami no le está dando importancia?

R: No. La única persona importante aquí es Swami. Todos los demás sólo se engañan pensando que son `importantes'. Lo primero tienen que entender es esto: Uno se sentirá abandonado sólo si tiene alguna expectativa. Si no hay expectativa, no hay decepción. 

P: ¿Cuándo fue la última vez que Swami lo llamó para una entrevista?
R: Swami me ha llamado sólo 4 veces. La última vez que Él me llamó para una entrevista fue en 1990. (!!!)
P: ¿Swami jamás le volvió a hablar después de eso?
R: Sí, Él me habla cuando yo llevo a Sai Gita al Mandir. Ni siquiera voy a los darshans el resto de los días. Él pregunta por la salud de Sai Gita. A veces, si Él visita el recinto de Sai Gita, Él me habla. Durante las celebraciones de Su cumpleaños 75, todas las autoridades del ashram recibieron felicitaciones. Mi nombre no estaba en la lista. Él incluyó mi nombre y me bendijo con ropa y dinero. 

P: ¿A usted le pagan por este trabajo?
R: No. ¿Qué le hizo pensar eso?

P: ¿Entonces cómo se las arregla?
R: Ya les dije, no tengo que gastar en comida. Aparte de eso, Swami entrega ropa una vez al año. Eso es suficiente (!!!!!)

P: ¿Qué hay de un corte de pelo?
R: Yo me corto mi propio pelo (!!!!!!)
P: Esto es verdadero límite a los deseos.
R: No es tan difícil. No estoy renunciando a nada; de hecho, jamás tuve nada a qué renunciar. Sigo comiendo todos los días. Me sigo bañando todos los días. ¿Qué más podría necesitar? Sin embargo, hay una cosa que me gustaría decirles: No deberían hacer gastos innecesarios. Gasten cuando requieran hacerlo, pero no innecesariamente.

P: ¿Alguna vez siente que hay personas que no practican ni la mitad de lo que usted hace y están muy cerca de Swami físicamente, mientras que usted está tan lejos, haciendo algo que no es acorde a sus calificaciones educacionales?
R: Ni siquiera sé quiénes están físicamente cerca de Swami. Eso cambia continuamente. Esto no cambia. ¿Por qué comparar? ¿Con quién comparar? Jamás he esperado siquiera que Swami me hable. Entonces, ¿por qué he de pensar todo eso? Debo hacer mi trabajo y ofrecérselo a Swami. Dejemos que Él haga lo que quiera hacer. 

P: ¿Hubo alguna situación en la que usted tuvo dificultades con las autoridades del ashram?
R: Ja-ja-ja. ¿Por qué pregunta? De todos modos, hubo una ocasión en que quisieron desmantelar el Planetario. Quien era entonces el AIP, creo que su nombre era Satyanarayana, vino a verme y me hizo firmar algo, diciendo que era una orden de Swami. Más tarde, Swami me llamó y me preguntó al respecto. Después de que le relaté lo que había ocurrido, Él me dijo: "Prométeme que jamás volverás a poner tu firma en algo". Yo hice eso y me fui. No sé qué ocurrió luego.
P: Usted es realmente un gran hombre. Nos ha enseñado tantas lecciones de vida valiosas hoy.
R: No, no. Es muy fácil ser así. Ustedes, muchachos, son los verdaderos héroes. Tienen sus obligaciones, sus estudios, etc. Aun así, el amor que sienten por Swami los hace venir y trabajar para Él. Esto es lo que Swami quiere. 

fuente DEVOSAI Argentina